Hay bodas espectaculares por su decoración, otras por los vestidos de novia y algunas por el lugar en el que se celebran. Pero pocas consiguen reunir todos esos elementos y, además, tener una historia familiar tan especial detrás. La boda de EJAE y Samuel Kim, celebrada el pasado 17 de octubre de 2026 en Seúl, es precisamente una de ellas. La cantante y compositora surcoreana, conocida internacionalmente por su participación en el fenómeno musical KPop Demon Hunters, ha dado el «sí, quiero» a su pareja en un escenario que guarda algunos de sus recuerdos más bonitos de la infancia: la antigua casa de sus abuelos.
Lo más curioso es que aquella propiedad familiar, donde EJAE jugaba de pequeña y paseaba por los jardines con su abuelo, fue transformada posteriormente en un espacio para bodas y eventos. Años después, la artista ha regresado al mismo lugar, esta vez vestida de novia, para comenzar una nueva etapa junto a Samuel Kim.
Una ceremonia al aire libre, una decoración inspirada en la naturaleza, grandes instalaciones de telas, una recepción en un invernadero acristalado y varios vestidos de diseñadores internacionales completaron una celebración que la revista Vogue acaba de mostrar en un reportaje exclusivo de 69 fotografías.
En Perfect Venue nos ha llamado especialmente la atención la elección del espacio, porque demuestra que el verdadero lujo de una boda no siempre está en encontrar el lugar más impresionante, sino en elegir uno que tenga un significado personal.

EJAE y Samuel Kim: una historia de amor que comenzó haciendo música
Antes de hablar de los vestidos y la decoración, merece la pena conocer cómo comenzó la historia de esta pareja.
EJAE, cuyo nombre real es Kim Eun-jae, y Samuel Kim se conocieron en mayo de 2017 gracias a una sesión de composición musical organizada por un amigo en común.
Lo que inicialmente iba a ser un encuentro profesional terminó convirtiéndose en el comienzo de una relación.
Ambos descubrieron que compartían gustos musicales y aficiones, y poco después comenzaron a salir juntos.
Durante los siguientes años construyeron su vida en Brooklyn, Nueva York, mientras desarrollaban sus respectivas carreras profesionales.
Una pedida de mano sorpresa en Brooklyn
La propuesta de matrimonio llegó el 1 de junio de 2025 y también tuvo un componente muy personal.
Samuel organizó una sorpresa con ayuda de la mejor amiga de EJAE, haciéndole creer que iban a salir a cenar.
Sin embargo, la llevó a un parque de Brooklyn por el que solían pasear con Honey, su perro fallecido.
Allí les esperaban sus amigos, que habían preparado un pícnic con fotografías de la pareja y de su mascota.
Después de unas palabras especialmente emotivas, Samuel le pidió matrimonio y EJAE aceptó.
Una propuesta sencilla, pero llena de recuerdos compartidos, que anticipaba el estilo tan personal que tendría su boda.

Stage 28: la antigua casa de sus abuelos convertida en un espacio para bodas
El gran protagonista de la celebración fue Stage 28, el espacio elegido por EJAE y Samuel Kim para casarse en Seúl.
Aunque actualmente funciona como lugar para eventos, la propiedad había sido anteriormente el hogar de los abuelos de la cantante.
EJAE pasó buena parte de su infancia explorando aquellos jardines y paseando por las colinas cercanas junto a su abuelo.
Con el tiempo, la casa y sus terrenos fueron adquiridos y transformados en un espacio para celebraciones. Curiosamente, su hermano también había elegido ese mismo lugar para casarse.
Por eso, regresar a Stage 28 tenía un significado que iba mucho más allá de la estética.
Una boda en un lugar lleno de recuerdos familiares
En lugar de elegir un hotel de lujo o un destino internacional, EJAE quiso celebrar su boda en un escenario directamente conectado con su infancia.
Los jardines que había recorrido cuando era pequeña se convirtieron en el lugar donde intercambió sus votos matrimoniales.
Y ese detalle es precisamente lo que hace tan especial la elección.
En el mundo de las bodas estamos acostumbrados a descubrir castillos, palacios y fincas impresionantes, pero cada vez adquieren más protagonismo los espacios que cuentan una historia.
Algo que también vimos en la boda de Phoebe Dynevor en una finca histórica de la Provenza, donde la arquitectura, los jardines y la personalidad de la propiedad formaban parte esencial de la experiencia.
En ambos casos, el lugar no era simplemente el escenario de la celebración, sino uno de sus elementos más importantes.

Una ceremonia al aire libre con verdes, tonos tierra y decoración natural
Para la ceremonia, EJAE y Samuel apostaron por aprovechar la belleza de los jardines de Stage 28.
La decoración se inspiró en los recuerdos de infancia de la cantante y en los colores del propio paisaje.
Los verdes naturales y los tonos tierra fueron los protagonistas de una estética elegante, orgánica y muy conectada con el entorno.
En lugar de crear una ambientación que compitiera con el jardín, la propuesta buscaba acompañar su vegetación y potenciar la personalidad del espacio.
El pasillo de la ceremonia se decoró con flores y los invitados acompañaron con entusiasmo la entrada del cortejo nupcial.
Los colores de la naturaleza como inspiración para una boda elegante
Una de las ideas más interesantes de esta celebración es la elección de una paleta cromática vinculada directamente al lugar.
Los verdes, marrones suaves y tonos naturales funcionan especialmente bien en bodas al aire libre porque permiten crear una decoración coherente con el paisaje.
Además, pueden combinarse con tejidos ligeros, flores de temporada y materiales como la madera, el lino o el cristal.
Esta manera de diseñar una celebración conecta con algunas de las tendencias en decoración de bodas de 2026, entre las que destacan la incorporación de elementos naturales y las referencias a las raíces culturales de los novios.
Y en la boda de EJAE, ambas ideas estuvieron especialmente presentes.

Una recepción de ensueño en un invernadero acristalado
Si los jardines fueron los protagonistas de la ceremonia, el invernadero acristalado de Stage 28 se convirtió en el escenario principal de la recepción.
Este espacio, rodeado de naturaleza y con grandes superficies de cristal, permitió crear una atmósfera completamente diferente sin abandonar la propiedad.
La cantante quería que el interior tuviera una estética etérea, casi irreal, por lo que apostó por grandes instalaciones textiles y telas ligeras que caían y se extendían por el espacio.
El resultado fue una combinación de arquitectura transparente, vegetación y tejidos fluidos que aportaban movimiento y suavidad a la decoración.
Grandes telas y cortinajes para transformar un espacio de boda
Una de las tendencias decorativas más interesantes que podemos extraer de esta boda es el protagonismo de los textiles.
Las telas ya no se utilizan únicamente para vestir las mesas o decorar pequeñas zonas. También pueden convertirse en grandes instalaciones capaces de transformar por completo un espacio.
En un invernadero, por ejemplo, los cortinajes ligeros permiten suavizar las estructuras de cristal y metal, creando una atmósfera mucho más cálida y romántica.
Además, ayudan a diferenciar los ambientes de una celebración sin necesidad de construir elementos permanentes.
En el caso de EJAE, la decoración del invernadero tenía también un significado simbólico: representaba su vida actual y la sensación de estar viviendo una etapa que durante muchos años había soñado alcanzar.

Los vestidos de novia de EJAE: Danielle Frankel, Zac Posen y Milla Nova
La moda fue otro de los grandes atractivos de la boda.
EJAE eligió diferentes diseños para cada momento de la celebración, manteniendo una estética delicada, moderna y sofisticada.
Un vestido de Danielle Frankel para la ceremonia
Para caminar hacia el altar, la cantante lució un vestido personalizado de Danielle Frankel.
El diseño estaba confeccionado en tul y destacaba por su escote palabra de honor, un cuerpo con drapeados y una falda con volumen de inspiración bubble.
Una capa de gasa en tono nude aportaba ligereza y contribuía a crear esa apariencia etérea que EJAE buscaba para su boda.
La novia completó el conjunto con un velo largo y joyas familiares que habían pasado de su abuela a su madre.
Un detalle especialmente emotivo teniendo en cuenta el significado del lugar elegido para la ceremonia.
Zac Posen firma el segundo vestido de novia
Para la recepción, EJAE cambió de estilismo y apareció con un diseño personalizado de Zac Posen.
En esta ocasión, eligió un vestido de gasa más ajustado al cuerpo, con una silueta fluida y detalles luminosos que aportaban un efecto mucho más sofisticado.
El objetivo era mantener la ligereza del primer vestido, pero añadir un toque de brillo y espectacularidad para la celebración posterior.
Samuel también cambió de estilismo y lució un esmoquin blanco diseñado por Zac Posen, creando una imagen coordinada con la novia.
Un minivestido de Milla Nova para bailar
La tercera transformación llegó durante la fiesta.
EJAE sustituyó su vestido largo por un minivestido brillante de Milla Nova, una opción más cómoda y desenfadada para disfrutar de la pista de baile.
Los tres estilismos reflejaron una tendencia que está ganando presencia en las bodas internacionales: adaptar el vestuario a los diferentes momentos de la celebración.
Una evolución que también hemos analizado en nuestro artículo sobre los vestidos de novia transformables de Elie Saab para 2027, donde la firma propone diseños capaces de convertirse en diferentes looks mediante piezas desmontables.

Una boda que también rindió homenaje a las tradiciones coreanas
Aunque la celebración tuvo una estética contemporánea, EJAE y Samuel quisieron incorporar elementos tradicionales de su cultura.
Antes de la ceremonia principal organizaron un Paebaek, un ritual coreano vinculado al matrimonio en el que los recién casados muestran respeto a sus mayores y reciben sus buenos deseos.
La celebración tuvo lugar en Congdu50, un restaurante de Seúl especializado en cocina coreana de fusión y con vistas a la ciudad.
Para este momento, EJAE lució diferentes versiones del hanbok, el traje tradicional coreano.
La pareja decidió celebrar el Paebaek antes de la boda, en lugar de seguir el orden tradicional, para integrar esta costumbre dentro de un fin de semana que combinaba elementos coreanos y occidentales.
Una celebración que unió dos culturas
Uno de los aspectos más bonitos de la boda fue la manera en que la pareja consiguió reunir tradiciones familiares y una celebración de estilo internacional.
El Paebaek, los trajes tradicionales y la gastronomía coreana convivieron con una ceremonia en el jardín, vestidos de diseñadores occidentales y una recepción contemporánea.
También hubo discursos en coreano e inglés, una elección que reflejaba la diversidad de sus invitados y las diferentes etapas de la vida de los novios.
Esta mezcla cultural aportó una personalidad especial a la celebración y permitió que familiares y amigos participaran en una experiencia que representaba verdaderamente a la pareja.

Una boda organizada en solo cuatro meses
Otro de los detalles que más ha sorprendido de esta celebración es el poco tiempo del que dispusieron para organizarla.
Inicialmente, EJAE y Samuel tenían previsto casarse en California en noviembre de 2026.
Sin embargo, después del éxito internacional de KPop Demon Hunters y de los compromisos profesionales que surgieron para la cantante, decidieron replantear sus planes.
Finalmente optaron por celebrar la boda en Corea del Sur y adelantarla al mes de octubre. Esto les dejó aproximadamente cuatro meses para organizar toda la celebración.
Cómo organizar una boda en pocos meses sin renunciar a los detalles
Aunque cuatro meses puede parecer un plazo muy ajustado, la boda de EJAE demuestra que una celebración elaborada puede organizarse en ese tiempo con una buena planificación y un equipo profesional.
La clave está en definir las prioridades desde el principio.
Elegir el espacio, establecer el estilo de la celebración y coordinar a los proveedores son algunos de los primeros pasos que permiten avanzar con mayor rapidez.
También resulta especialmente útil contar con un lugar que reúna diferentes ambientes, como ocurrió con Stage 28.
Disponer de jardines para la ceremonia y un invernadero para la recepción permitió desarrollar buena parte de la celebración dentro de una misma propiedad.
Y aunque la cantante reconoció que los preparativos fueron intensos, también destacó que organizar la boda junto a Samuel fue un auténtico trabajo en equipo.

Música en directo, gastronomía coreana y una fiesta hasta la madrugada
Después de la ceremonia, la celebración continuó con una recepción llena de música y momentos compartidos.
La banda After Eight se encargó de amenizar la velada con una selección musical preparada por los propios novios.
Durante la cena hubo discursos en inglés y coreano, mientras que los invitados disfrutaron de una propuesta gastronómica que también incorporó referencias a la cultura local.
Una de las ideas más originales fue instalar puestos de comida callejera coreana en el exterior, donde los asistentes podían recuperar fuerzas entre baile y baile.
La celebración no terminó en Stage 28.
Después de la recepción, EJAE y Samuel se trasladaron con un pequeño grupo de invitados a Itaewon, uno de los barrios más conocidos de Seúl por su ambiente nocturno, para continuar bailando.
Una manera divertida y mucho más informal de poner el broche final a una boda llena de contrastes.

La boda de EJAE y Samuel Kim demuestra que los espacios con historia son el nuevo lujo
Más allá de los vestidos de diseñador, las grandes instalaciones textiles o el espectacular invernadero, hay algo que convierte esta boda en una celebración especialmente inspiradora.
EJAE podría haber elegido numerosos escenarios para casarse, pero decidió regresar al lugar donde había pasado algunos de los momentos más felices de su infancia.
Una antigua casa familiar transformada en espacio para eventos se convirtió así en el escenario de una nueva historia.
Y esa elección nos recuerda que una boda no necesita celebrarse en el lugar más famoso ni en el destino más exclusivo para resultar inolvidable.
En Perfect Venue nos encantan las propiedades con historia, los jardines que conservan su personalidad y los espacios que permiten crear celebraciones verdaderamente únicas.
La boda de EJAE y Samuel Kim es un ejemplo precioso de cómo combinar recuerdos familiares, tradiciones culturales y una decoración contemporánea sin perder la esencia de los protagonistas.
Porque, al final, los lugares más especiales no siempre son aquellos que descubrimos por primera vez. A veces son precisamente aquellos a los que llevamos toda la vida queriendo volver.
Y tú, ¿preferirías casarte en una finca espectacular que acabas de descubrir o en un lugar que forme parte de tu historia familiar?
